En este curso, vamos a decorar figuritas de escayola, utilizando diversas técnicas. Es una manualidad tan fácil o complicada como queramos hacerla. Empezaremos por una muñeca de escayola, muy apropiada para pintarla con colores suaves, pastel.
Lo primero, tras adquirir la figura en cualquier tienda de manualidades, es lijar las imperfecciones que pueda tener. Una vez lijada y bien lisa, podemos comenzar a pintar la figurita. En este caso, he elegido pinturas acrílicas. Pintar con acrílicos es muy cómodo y limpio, porque se disuelven con agua.
El aspecto de estas pinturas es mate, y son opacas. Puesto que cubren bien, no importa que nos equivoquemos con un color: se puede repintar encima.
De hecho, como se puede ver en la foto de abajo, probé con un par de rosas antes de encontrar la mezcla que me convenciera para el color carne.
Como el color quedó un poco subido, le di otra mano, con un tono ligeramente más claro. La idea es que la figura quede decorada en tonos pastel.
Retoques en la carne, y comienzo a pintar el vestido, con una mezcla de azul ultramar claro y blanco. El tubo de blanco es conveniente que lo adquieras de mayor tamaño que el resto de los colores, pues es el que más usarás. Otro detalle importante cuando se pinta con acrílicos es LIMPIAR BIEN los pinceles después de cada uso, pues la pintura, una vez seca, es imposible de sacar. El trajecito, pintado por delante, y por detrás.
Para dar un efecto decorativo y variedad a tanto color liso, voy a darle unos toques con esponja. Hago una mezcla más oscura que el fondo celeste, y cargo la esponja con pintura. En estas fotos puede verse como va quedando el efecto de pintura a la esponja.
Ahora, un sombrero de paja amarilla. Amarillo y azul son colores complementarios, lo cual significa que uno potencia al otro. De este modo, dos colores complementarios, colocados cerca, parecen más brillantes. Eligiendo estos tonos, consigo que la muñeca luzca más alegre. Ahora, el cabello castaño. Si ves que no queda bien cubierto de pintura, tienes que dejar secar, y aplicar luego otra mano. Es muy normal que hagan falta dos pasadas para conseguir un color opaco.
Una guirnalda de margaritas, mezclando blanco y amarillo, para el bajo del vestido.
La pintura va progresando poco a poco.
Cuando cargues el pincel con un color, en este caso verde, trata de pintar todas las zonas de la muñeca que lleven ese color. Es la mejor forma de ahorrar pintura, tiempo y trabajo
Empiezo a pintar las enaguas de color rosa, pero no me gusta. Es demasiado parecido al color de la piel, y, además, no pega con el resto de los colores que he estado aplicando a la figura. No armoniza bien. Puesto que son pinturas opacas, no hay problema: se pinta encima. Con un par de manos de beige, las enaguas quedan terminadas.
Unos filos en azul, y ya estamos casi terminando de decorar la figurita.
Ultimando los detallitos. La boca rosa, los ojos negros, y unos saludables cachetes.
Puedes difuminar pintura con el dedos, o con un pincel seco para realizar estos toques en rodillas y mejillas. Detalle del lazo. En las ranuras del sombrero y las manguitas apliqué pintura sepia muy diluida en agua, para que penetrara en los huequecillos.
Y la muñeca acabada. Puedes darle un barniz brillante, si te gusta ese acabado. En este caso, me pareció más apropiado un barniz mate.
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